lunes, 7 de mayo de 2012

Diversifícate... sin volverte loco

La crisis pega fuerte y resulta arriesgado jugar todas tus bazas en un solo tablero de juego. Como en cualquier negocio, conviene diversificarse para no depender de una sola fuente de ingresos que, en cualquier momento, por inagotable que parezca, puede dejar de manar.

Si quieres o buscas compaginar trabajo por cuenta ajena, trabajo por cuenta propia, aficiones, proyectos y colaboraciones, bienvenido a la diversificación. También plantéate cuándo desconectar y cuándo no. Y si no quieres volverte loco, navega. Pero con varios barcos.


Si en todas o en algunas de esas facetas mantienes una actividad regular de social networking, la locura ya puede ser absoluta, teniendo que reloguearte cada vez que pases de una cuenta a otra. Ejemplo: quieres subir a un sitio web donde tienes un proyecto unas fotos que un socio te ha mandado. Entras en tu correo personal para descargarte la foto y subirla al proyecto. Vas a publicitar el proyecto pero al estar logueado en tu Twitter tienes que salirte para entrar con el del proyecto. Cuando estás en ello, te llaman del trabajo por un tema grave. Debes chequear el correo pero antes debes salir de tu cuenta personal y entrar en la del trabajo. El problema al parecer es con el Facebook del trabajo, por lo que debes desloguearte del tuyo particular y entrar con el del trabajo, pero maldición, no recuerdas la contraseña...



Esta aparente exageración se puede complicar tanto como se quiera y seguirá siendo el día a día de mucha gente. Pongamos orden. Diversifiquemos, además de nuestras actividades, nuestros navegadores y otros programas de software.

Lo mejor es decidir qué navegador será para qué cosa: Chrome para cosas personales, Explorer para trabajo, Firefox para un determinado proyecto personal, Opera para tus colaboraciones, Safari para navegar sin usuarios y para hacer pruebas... Por ejemplo

Con ello, tendremos cada actividad "metida" dentro de cada navegador. Si abrimos Chrome, sabremos que en las redes sociales, el correo, etc. somos Pepitín. No más cambios de usuario ni confusiones. Si abrimos Explorer, seremos Pepe Pérez, empleado en la Empresa Equis, con el correo de empresa, el LinkedIn y redes propias. Con Firefox seremos Pepe the Freelancer, con tus contactos, clientes e identidades para tus proyectos, y así hasta donde necesitemos. Especialmente ahora, que muchos de los navegadores soportan sincronización.

Lo mismo vale para los teléfonos móviles. Si tienes que manejar múltiples cuentas de Twitter o correo según la actividad que estés realizando en cada momento, lo mejor es diversificar programas: Tweedeck para Twitter personal, Twitter oficial para el de empresa, TweeterCaster para tus proyectos, Twicca para ese troll en el que te convientes cuando el sol se oculta...

Por supuesto, todo esto es un planteamiento general ya que hay personas con dos actividades y otras con dos docenas. Otras no tendrán ninguna (esos no estarán leyendo esto), así que la idea es amoldar esta diversificación a nuestra conveniencia e irse adaptando según fluyan los porcentajes de importancia de cada una de nuestras actividades.

Diversifícate, no dejes de hacer lo que debas hacer, pero sin volverte loco.