sábado, 23 de noviembre de 2013

Iniciar a prueba de fallos o directamente en escritorio en Windows 8.1

Conocida es la capacidad de Microsoft de despistar a sus usuarios con cada nueva versión de sus sistemas operativos. Rara es la vez que no cambia todo de sitio y que no hay que aprenderse de nuevo dónde está todo. Lo normal es acabar buceando por blogs como éste para tratar de averiguar dónde quedan esas cosas que antes parecían tan a mano y ahora no hay forma humana de encontrar.

La controvertida interfaz modern UI, tan supuéstamente práctica para dispositivos táctiles, suponen una verdadera tortura para la mayoría de usuarios que siguen y seguirán utilizando dispositivos con teclados convencionales. Ya hablamos aquí una vez del infierno que puede resultar tratar de hacer algo importante de verdad desde un tablet.

Con Windows 8 se ha ido más allá aún. No sólo ha cambiado todo de sitio, sino que además no hay ni botón de inicio. El Start me up de los Rolling Stones que sonaba hace 18 años en aquella mítica presentación de Windows 95 se ha rayado y el vinilo ha quedado troceado en rectángulos de colores de dudosa utilidad.


Pero algunas cosas no habrán cambiado, ¿no? Como por ejemplo iniciar a prueba de fallos con la clásica pulsación de la tecla F8 al iniciar el ordenador, ¿verdad?¿VERDAD?

Pues no, nada ocurre al hacer esto. Entonces, ¿cómo iniciar en modo seguro cuando lo necesitemos? El proceso a seguir en Windows 8 comienza desde el propio escritorio y es, explicado de una forma gráfica, este:












Vemos que tras una decena de pasos, llegamos al menú de arranque de emergencia al que antaño accedíamos pulsando un simple F8. ¿Esto es mejorar? 

Al menos, hacer que Windows 8.1 arranque directamente en el escritorio en lugar de en el mosaico de apps es algo más sencillo. Hacemos clic con el botón derecho sobre la barra de tareas, y pulsamos Propiedades. En la pestaña Navegación marcamos la opción "Al iniciar..."


De este modo, arrancaremos en el escritorio de una forma menos traumática, como veníamos haciendo desde 1995. Quién iba a decir que volver a los Rolling iba a ser conservador.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Solucionar definitivamente los problemas con svchost.exe

El servicio de Windows svchost.exe se ha convertido últimamente en la pesadilla de un buen número de usuarios y administradores de red con este sistema operativo. Llega un día, normalmente tras muchos meses o algunos años de uso del sistema, que nada más arrancar, el ordenador va extremadamente lento y cada pulsación o clic se demora varios segundos hasta hacer la situación insoportable.

Habitualmente, iniciado el administrador de tareas de Windows veremos algo como esto


O lo que es lo mismo, el maldito svchost.exe desbocado comiéndose el 99%, y porque no hay más, de la CPU. Con el exiguo 1% restante debemos hacer funcionar todo lo demás, como ver ese vídeo que tantas ganas tenemos o terminar ese informe que el jefe nos pidió para ayer. ¿Cómo solucionar esto?

Muchos y variados remedios hay: desde matar el proceso (si es que somos administradores), con lo que podemos perder la conectividad de red, hasta toquetear el registro de Windows, pasando por comandos por lotes ejecutados desde un .bat para parar servicios, limpiar temporales de actualizaciones y rearmar servicios. La mayor parte de las veces, esto servirá para dar unos minutos, horas o algún día más de plazo hasta que el obstinado svchost.exe se vuelva a hacer con el control total de la nave.

Entonces ¿qué solución definitiva hay?

El 8 de abril de 2014 finaliza el soporte oficial desde Microsoft al sistema operativo XP. En apenas cuatro meses y medio desde hoy, ya no habrá más actualizaciones de Windows Update para nuestros viejos XP. Por tanto, ¿por qué no adelantar esa fecha a hoy mismo?

Lo primero que hemos de hacer es abrir el Panel de Control y Actualizaciones automáticas. Marcaremos la opción "Desactivar actualizaciones automáticas" y Aceptar. Luego volveremos al Panel de Control y entraremos en Herramientas administrativas y en Servicios. Ahí, deshabilitaremos este servicio y lo detendremos. Aceptamos y reiniciamos el ordenador.





Tras reiniciar, el ordenador no parecerá el mismo. Los programas se abrirán razonablemente rápidos y hasta te harán caso las teclas de teclado y los botones del ratón.

¿Es esta solución la más segura del mundo? Evidentemente no. Las actualizaciones son necesarias, mucho a veces, pero entendemos que todo esto se realiza en un entorno razonable: antivirus, firewall, sentido común en el uso y ley del mínimo privilegio en entornos empresariales.

¿Qué hacer a partir de ahora o, más aún, a partir del 8 de abril? Si tienes unas red formada con estaciones de trabajo Windows XP, lo mejor sería ir pensando en actualizar a Windows 7, Ubuntu 13.10 o sistemas similares. Evidentemente esto no siempre es posible por temas de hardware, presupuesto para licencias, incompatibilidades de software y mil problemas.

Al menos, en estos cuatro meses, podremos pensar qué vamos a hacer y no estaremos pendientes de svchost.exe.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

"Para todos los públicos", nuevo disco de Extremoduro

Con la situación de reconversión que vive la producción musical en general y el rock español emás de media docena de veces puede perturbar tu cotidianeidadarticular, la comercialización de un nuevo disco de Extremoduro supone un auténtico notición que congratula antes incluso de ser escuchado el disco. Si en los años noventa y dos mil los discos de este grupo eran esperados, en los años diez son esperadísimos, tanto por la expectación que la propia banda genera como por lo desértico del panorama rockero actual.

Hoy mismo han detenido a la persona que filtró en la red este disco antes de que saliera a la venta y que obligó a la discográfica Warner a adelantar la fecha de lanzamiento.



Extremoduro vuelve a los estadios, los coches, las minicadenas y los auriculares del transporte público con un manojo de canciones curiosas y variopintas. Lo primero que piensas al dar al play es ¿cómo va a sonar? ¿qué van a decir? ¿Volverán a su sonido de hace una década o seguirán explorando, como en los últimos discos?

Hay mucha gente que añora a los Extremoduro más broncos y desabridos de hace diez o quince años, su sonido áspero y sus exabruptos líricos. Para mí, La ley innata y Material defectuoso, los dos últimos discos antes de que saliera este Para todos los públicos, son auténticas joyas sonoras en las que caigo y recaigo para solaz de mi espíritu. Dos trabajos maduros y amplios que a mí me llegan y dicen mucho más que la mayoría de sus anteriores álbumes.

Tras varias escuchas, tengo la impresión de que este disco está a medio camino entre esa etapa anterior (todo lo previo a Yo, minoría absoluta) y la posterior (los dos discos que tanto me gustan). Habrá quien diga que éste es un disco de transición, una excusa para llenar estadios con los viejos éxitos de siempre, y yo me pregunto ¿qué más da? Lo importante es que sigamos sintiendo esa ilusión adolescente cada vez que descubrimos a los oídos un nuevo disco de Extremoduro y oímos sus letras, tan sugerentes como estas:

Quiero decirte en silencio
 que sobran palabras, 
que faltan momentos
que no siento nada




¡Vamos a robar cerezas! de las del valle del Jerte. 
Soy capaz de cualquier cosa por volver a verte. 
He perdido la cabeza, la he perdido por perderte

Hard rock, blues, punk rock, funk y todas las etiquetas que quieras bien aderezadas con un montón de frases y versos que pasarán a formar parte del acervo extremodureño que tan a menudo surca la red a lomos de hashtags de Twitter.

Escucha a Extremoduro y ensancha el alma.

ACTUALIZACIÓN 22/11/2013 17:13
Escuchar este disco más de media docena de veces puede afectar a tu día a día.  Lo descubrirás cuanto te veas respondiendo con versos de estas canciones en tus conversaciones habituales.

Desmontar un fusor atascado

El fusor es esa mágica pieza de las impresoras que hace que el tóner se fije al papel mediante un proceso electrotérmico. Probablemente es el componente más importante y delicado. El coste de cambiarle a una impresora su fusor estropeado por uno nuevo puede llegar a ser tan alto como el de una impresora completa de gama ligeramente inferior a la original. No en vano hay un auténtico mercado alrededor de los fusores: se reparan, se limpian, se recauchutan, se revenden...

Si queremos ahorrar un buen dinero y disponemos de la paciencia necesaria, podemos nosotros mismos desmontar nuestro fusor para limpiarlo o desatascarlo. Eso sí, no hay que tener mucha prisa


Para facilitarnos esta obraescorialesca tarea, existen multitud de sitios web y vídeos en Youtube donde nos muestran paso a paso cómo desmontar un fusor


Ánimo y a por ello. Y suerte con el montaje.

martes, 19 de noviembre de 2013

Exportar e importar certificados digitales

Hoy día resulta prácticamente imprescindible tener al menos un certificado digital en la empresa para poder realizar las tareas más comunes con la Administración, como pago de impuestos, presentación de solicitudes, comunicaciones a la Agencia de protección de datos y cada vez más organismos a los que antes había que desplazarse con carpeta, fotocopias, autorizaciones en mano y cargados de paciencia para aguardar en las colas de turno.

Los certificados digitales se solicitan a la Fábrica nacional de moneda y timbre y se instalan en el ordenador que queramos utilizar para realizar trámites telemáticos. Pero, ¿debemos tener un ordenador especial para realizar estas gestiones? La respuesta es no necesariamente.

Los certificados se pueden exportar e importar con facilidad para poder realizar trámites telemáticos donde nos parezca bien. Y al contrario de lo que mucha gente cree, una vez importado podremos usarlo con cualquier navegador, así como importarlo en Mac.

Los pasos a seguir para la exportación son (en Windows XP, por ejemplo):

Hacemos clic en Inicio > Panel de Control > Opciones de Internet > Contenido > Certificados. Una vez ahí, seleccionamos el certificado que nos interesa, si es que hay más de uno, y hacemos clic en Exportar


Hacemos clic en Exportar clave privada, y siguiente


Introducimos una contraseña. MUY IMPORTANTE. Esto es para que luego no pueda cualquiera utilizar nuestro certificado con fines espurios. Que sea larga y que no se nos olvide, y claro está, no apuntarla en un post-it pegado al monitor...


Pulsamos en examinar y elegimos ubicación y nombre descriptivo para nuestro certificado exportado.


Ahora nos vamos al ordenador desde el que queremos importar (con Windows 7, por ejemplo). Como en el anterior, nos vamos a Inicio > Panel de Control > Opciones de Internet > Contenido > Certificados y hacemos clic en Importar. Nos vamos a la carpeta de red o al pendrive donde dejamos el certificado exportado. Si no vemos nada en la carpeta, seleccionamos Todos los archivos (*.*) en el desplegable de tipos de archivo y nos aparecerá


Pulsamos en Abrir, Siguiente e introducimos la contraseña que creamos en la exportación. Marcamos la casilla "Marcar esta clave como exportable" para poder a su vez exportar este certificado en posteriores ocasiones, y dejamos sin marcar la de "Habilitar protección segura de clave privada" para evitar que el navegador nos esté dando el tostón con confirmaciones cada vez que naveguemos por algún sitio web con el que estemos utilizando el certificado


Para importar el certificado en un Mac, basta con ir a Aplicaciones > Acceso a llaveros > Mis certificados y en el menú Archivo pulsar en Importar elementos, seleccionar el certificado exportado anteriormente, introducir la contraseña y OK.

Como vemos, el proceso es muy sencillo y puede repetirse las veces que sea necesario. Feliz tramitación electrónica.




domingo, 17 de noviembre de 2013

Cuando Louisiana y Singapur se encuentran

Hay una serie de televisión de la que casi nadie habla y que a mí me gusta mucho: Serangoon Road.

Es australiana, tiene una excelente fotografía, el desarrollo de la trama a veces es lento, muy lento cuando tiene que serlo, y carece de la fanfarronería típica de las series norteamericanas. Acontece en el Singapur de 1964. La CIA, el MI6, los unionistas, los sindicatos nacionalistas, las bandas, los contrabandistas, multitud de acentos de inglés, chino, malayo... Demasiados ingredientes atractivos como para pasarla por alto, a pesar de la evidente falta de presupuesto.


Para colmo, las escenas más románticas van indefectiblemente acompañadas por la voz de la negraza Irma Thomas y su gran éxito de los 60 Anyone who knows what love is (will understand). Una guinda perfecta para tan ecléctica teleserie, que dice cosas como estas:

You can blame me 
Try to shame me 
And still I'll care for you 

You can run around 
Even put me down 
Still I'll be there for you 

The world 
May think I'm foolish 
They can't see you 
Like I can 
Oh but anyone 
Who knows what love is 
Will understand 


En las series se puede descubrir y redescubrir música memorable con la ayuda de programas como Shazam. ¿Alguien se acuerda de lo que costaba hace unos años saber qué música era qué? Había foros enteros dedicados a investigar la música que sonaba en anuncios, películas y demás. Por no hablar de la era pre-Internet... Alguna de estas series melómanas son True Blood o Mad Men. En esta última sonó no hace mucho la maravillosa Trust in me de otra diosa del soul, Etta James.

Así que ya sabes, ten criterio y abre el oído.

Cuando WhatsApp es el problema

Si os sentís identificados en este vídeo, quizá seáis la pareja 28.000.001 en romper a causa del WhatsApp...